El enmarcado entre dos vidrios (también llamado “flotante” o “doble vidrio”). Consiste en enmarcar la obra entre dos vidrios, dejando un espacio entre la obra y el marco. En ese caso el passepartout es transparente.
La obra queda suspendida visualmente, sin paspartú ni fondo sólido, lo que genera un aire de ligereza y modernidad.
Permite que se vean los contornos, márgenes o cortes del papel, destacando la materialidad de la pieza.
Al dejar ver la pared detrás, el afiche u obra dialoga con el entorno, adaptándose a distintos colores y texturas.
La obra queda prensada entre dos superficies de vidrio o acrílico, protegido por ambos lados contra polvo y manipulación.
Se usa cuando se busca un acabado limpio, contemporáneo y sin distracciones.
Es ideal para grabados, litografías, papiros, textiles delgados, hojas secas, documentos, serigrafías, etc. especialmente cuando tienen bordes irregulares o márgenes con firmas, numeraciones o marcas de taller.
Cuando se quiere destacar el borde original, sin ocultarlo con paspartú.

