«A tamaño» o «al borde», es una enmarcación que se hace al tamaño de la obra a enmarcar y no lleva passepartout, que es la separación entre la obra y el marco (ver enmarcación con passepartout).
Algunas obras vienen con passepartout incorporado, es decir, con un borde que por lo general es blanco y cuyo ancho puede ser variable, dependiendo del tamaño de la obra.
En este tipo de enmarcación se privilegia la simplicidad y la fidelidad al formato original.
Se usa para:
Fotografías y láminas: cuando se quiere mostrar la imagen completa sin recortes ni añadidos.
Certificados y diplomas: se enmarcan a tamaño para conservar la proporción exacta del documento.
Obras gráficas: grabados, afiches, carteles o ilustraciones que se desean presentar tal cual.
Decoración funcional: en oficinas, instituciones o espacios donde prima la practicidad sobre el ornamento.
Conservación de proporciones: útil cuando el diseño o el texto ocupa toda la superficie y no conviene añadir bordes

